De acuerdo con la definición establecida por Richard Stallman, un software es “libre” cuando garantiza las siguientes libertades:
- USO —> la libertad de usar el programa, con cualquier propósito
- ESTUDIO —> la libertad de estudiar cómo funciona el programa y modificarlo, adaptándolo a las propias necesidades —> Acceso a las fuentes
- DISTRIBUCIÓN —> la libertad de distribuir copias del programa, con lo cual se puede ayudar a otros usuarios
- MEJORA —> la libertad de mejorar el programa y hacer públicas esas mejoras a los demás, de modo que toda la comunidad se beneficie
Ejemplo de técnica Copyleft: Las labores culturales
Libertades:
- USO —> Plantar la semilla y usar los saberes sobre su cultivo. La semilla puede ser pago o no
- ESTUDIO —> Puedo comprobar si los saberes son correctos y probar otras técnicas
- DISTRIBUCIÓN —> Intercambiar o regalar las semillas que la planta me dio
- MEJORA —> Puedo mejorar o adaptar las técnicas de cultivo y hacer públicos los resultados para que toda la comunidad se beneficie
Ejemplo de Copyright: Modificación genética de una semilla para que soporte el roundup y otras mejoras.
Libertades:
- USO —> Sólo podemos usarla si la pagamos
- ESTUDIO —> Se podría estudiar su funcionamiento pero no publicar los estudios
- DISTRIBUCIÓN —> No se pueden ni replantar ni distribuir las semillas que dio (suponiendo que den semillas)
- MEJORA —> No puedo hacer mejoras en la modificación genética y distribuir estas
Ejemplo de Copyright: Música
Libertades:
- USO —> Puedo escucharla previo pago o gratis, pero las entidades gestoras recaudan de todos modos.
- ESTUDIO —> Puedo estudiar la estructura y escribir la partitura pero no publicarla
- DISTRIBUCIÓN —> No se puede ni copiar para distribuir ni siquiera reproducir públicamente
- MEJORA —> No puedo hacer mejoras y difundirlas bajo mi nombre, se considera plagio. En realidad toda la música es una “mejora”
La forma más simple de hacer que un programa sea libre es ponerlo en el dominio público, sin derechos reservados. Esto le permite compartir el programa y sus mejoras a la gente, si así lo desean. Pero le permite a gente no cooperativa convertir el programa en software privativo. Ellos pueden hacer cambios, muchos o pocos, y distribuir el resultado como un producto privativo. Las personas que reciben el programa con esas modificaciones no tienen la libertad que el autor original les dio; el intermediario se las ha quitado. En el proyecto GNU, nuestro objetivo es el dar a todo usuario la libertad de redistribuir y cambiar software GNU. Si los intermediarios pudieran quitar esa libertad, nosotros tendríamos muchos usuarios, pero esos usuarios no tendrían libertad. Así en vez de poner software GNU en el dominio público, nosotros lo protegemos con Copyleft. Copyleft dice que cualquiera que redistribuye el software, con o sin cambios, debe dar la libertad de copiarlo y modificarlo más. Copyleft garantiza que cada usuario tiene libertad. Richard Stallman
Citas de “La ética hacker y el espíritu de la era de la información” (Pekka Himanen)
La ética científica comporta un modelo en el que las teorías se desarrollan colectivamente y sus fallos e imperfecciones son detectados y gradualmente depurados mediante la crítica del conjunto de la comunidad científica.
La razón por la cual el modelo hacker de acceso libre al código fuente funciona de forma tan efectiva parece estribar en lo mucho que se adecua al modelo abierto de la ciencia, que históricamente ha demostrado ser el mejor para la creación de información.
Todo investigador tiene derecho a revisar y criticar los resultados de otros pero a su vez tiene 2 obligaciones fundamentales: las fuentes deben ser siempre citadas (plagiar es repugnante desde un punto de vista ético) y la nueva solución no debe mantenerse en secreto, sino que debe ser publicada de nuevo en beneficio de la comunidad científica. El cumplimiento de estas dos obligaciones no es exigido por ley alguna, sino mediante las poderosas sanciones morales e internas de la propia comunidad científica.
El éxito capitalista de las grandes compañías, sólo es posible mientras que la mayoría de los investigadores continúen comportándose como una comunidad.
Sólo mientras que se tenga libre acceso al saber científico, los añadidos marginales que se hagan a la información obtenida de forma colectiva llevarán a enormes beneficios individuales.
Los avances que conocemos en la actualidad no están determinados únicamente por el capitalismo sino en un grado, por lo menos igual, por la comunidad científica.
Recibir la información producida por otra persona al tiempo que se oculta toda la información producida por uno mismo comporta un dilema ético. Este dilema empeora con el progreso de la era de la información, dado que una parte aún mayor del valor de los productos se deriva de la investigación subyacente.
Los creadores viven en el paradigma de la economía del don pero en un mundo donde el paradigma imperante es el de maximizar las ganancias. Hay que buscar otras vías para que los creadores puedan cubrir al menos sus demandas básicas.
